Archivo de la categoría: Pathfinder

Crónicas de Alasia (VII): La Tumba de Kishad

LOS PORTADORES DEL AMULETO

  • Norben Arroway, joven paladín de la sangre del león
  • Arn Rooc, justicar de Grymn procedente del reino de Carellia
  • Adà de Montaigne, misteriosa hechicera de siniestros poderes
  • Shahin ibn Shamal, un guerrero-mago del remoto Desierto de Sûl

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Crónicas de Alasia (VI): Huidas y Desastres

LOS CAZADORES DE BANDIDOS

  • Caellum, artesano y cerrajero enano (¡no ladrón! ¡hmmm!)
  • Ponto Overhill, flautista mediano que se crió como un pillo callejero
  • Saadi, monje teabriano obsesionado con la captura del bandido Vorlak

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Crónicas de Alasia (V): Un Santuario en la Oscuridad

LOS PORTADORES DEL AMULETO

  • Norben Arroway, joven paladín de la sangre del león
  • Arn Rooc, justicar de Grymn procedente del reino de Carellia
  • Adà de Montaigne, misteriosa hechicera de siniestros poderes
  • Shahin ibn Shamal, un recién llegado del remoto Desierto de Sûl

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Crónicas de Alasia (IV): Una Llamada en la Noche

LOS EXPLORADORES DE WILWOOD

  • Elian Arroway, mago abjurador de la sangre del león
  • Gaul, semiorco bárbaro instruido por los druidas de Dun Emain
  • Shelain Liadiir, impetuosa guerrera elfa hija del Ithandir (o maestro de armas) del Barón

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Crónicas de Alasia (III): Cacería de Bandidos

LOS INCURSORES

Llama 7

En el Hacha y el Suspiro, tras la Noche de Canciones, una animada conversación con el posadero Gorstan reunió a varios de sus huéspedes menos madrugadores. Frente a  un almuerzo humeante, aquellos aventureros llegados de los rincones más distantes de Valorea quisieron saber qué se contaba en la calle y qué clase de historias circulaban, siempre en busca de algo que prometiera oro y gloria. Seguir leyendo Crónicas de Alasia (III): Cacería de Bandidos

Crónicas de Alasia (II): El Embrujo de la Posada del Agua

LOS PORTADORES DEL AMULETO

Llama 7

Unas horas después de que el grupo anterior abandonara el Hacha y el Suspiro, el joven paladín Norben Arroway visitó la posada, proviniente de la casa cuartel de los Caballeros Protectores, donde había servido como escudero hasta que recibió la llamada y los dioses del bien le eligieron como su brazo armado. Norben era hermano del mago Elian, y a diferencia de aquel, había permanecido toda su vida en la ciudad de Nueva Alasia que les vió nacer. Ambos eran hijos de los primeros guerreros que acudieron junto al Barón Stephan cuarenta años atrás y fundaron la ciudad, y se decía que por las venas los dos hermanos corría la sangre del león de Sartia. Seguir leyendo Crónicas de Alasia (II): El Embrujo de la Posada del Agua

Crónicas de Alasia (I): Jinetes en la Tempestad

Terminaba la anterior entrada lanzando un pregunta a los lectores, acerca del orden preferido para ir escribiendo estas Crónicas que empiezan aquí. Agradezco sinceramente todas las respuestas y opiniones que me habéis hecho llegar durante estos días. Muchos os habéis manifestado a favor de un orden cronológico estricto, mientras que otros han votado por no entremezclar tramas. Finalmente, he optado por una opción que, creo, ofrece lo mejor de ambos mundos y que espero que sea de vuestro agrado. Seguir leyendo Crónicas de Alasia (I): Jinetes en la Tempestad

Crónicas de Alasia: Dramatis Personae

A lo largo del anterior ciclo monográfico sobre el que me explayé a gusto hablando de mi estilo de juego favorito, el sandbox, utilicé a menudo ejemplos extraídos de mi propia campaña, cuyo nombre formal es el Libro de las Tierras Perdidas, pero a la que siempre llamamos simplemente “la campaña de Alasia” por ser esta región donde tiene lugar la acción. Es una campaña que empezó a jugarse en 2009 y empezó a gestarse como idea un año antes, y aunque siempe he utilizado elementos sandbox en mis partidas, con esta campaña fue cuando me tiré a la piscina del todo y decidí montar un sandbox completo en toda regla. Seguir leyendo Crónicas de Alasia: Dramatis Personae

Campañas Sandbox: Encuentros Prefijados, Parte I

Ningún sandbox se sustenta únicamente mediante encuentros aleatorios. Aunque los sistemas de auto-generación de contenidos que he mencionado hasta el momento son una parte fundamental de la estructura de una campaña de exploración, el mapa debe contener lo que todo jugador ansía por encima de todo: aventura. La combinación de encuentros prefijados con contenido generado aleatoriamente es, en última instancia, uno de los elementos que hace que un sandbox sea un entorno de juego tan atractivo. Seguir leyendo Campañas Sandbox: Encuentros Prefijados, Parte I

Campañas Sandbox: Temperaturas Extremas

Como colofón de la entrada anterior, hoy voy a exponer (todo lo brevemente que pueda, que no es mucho) las reglas que utilizo en Alasia para administrar los efectos de temperaturas extremas, tanto altas como bajas, sobre los aventureros. Estas reglas son una destilación de las reglas del manual básico de Pathfinder, junto a material aparecido en los manuales de 3.5 Frostburn y Sandstorm, así como de información obtenida en la venerable Wilderness Survival Guide.

Según este sistema, la temperatura queda dividida en diez bandas, que van desde el frío no terrenal hasta un calor tan elevado que sobrepasa el punto de ebullición. Estas bandas toman como referencia las temperaturas más extremas de nuestro planeta Tierra, a la hora de describir los efectos que tienen sobre personajes y criaturas. La temperatura más alta registrada que se ha dado en la Tierra es de 56.7º C, en el Valle de la Muerte (California) mientras que la más baja, unos gélidos -89.2º C, se registró en la soviética Estación Vostok, en la  Antártida. Teniendo en cuenta estos extremos reales, y sabiendo que un mundo fantástico, con regiones de clima sobrenatural, planos de existencia elemental, y demás elementos del género, puede superar con creces esos extremos, la siguiente tabla nos muestra las distintas bandas de temperatura, y el nivel necesario de protección para sobrevivir en ellas sin problemas.

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Los puntos de protección indicados en la tabla son una medida de los diferentes factores que protegen y aíslan al personaje de la temperatura extrema. La base de protección para la mayoría de personajes es 0, tanto para frío como para calor.  Los diferentes grados de protección se detallan a continuación.

Protección contra el Frío

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Protección contra el Calor

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La Protección de Base más los modificadores por equipo se suman para determinar lo aislado que está ese personaje de los elementos. Por ejemplo, un Elfo de las Nieves envuelto en un atuendo invernal tendría una protección de 3, suficiente para aventurarse en cualquier ambiente ártico salvo los más extremos, en los que se consideraría parcialmente protegido. Sin embargo, un humano corriente y moliente con un atuendo invernal tendría suficiente para sobrevivir durante el invierno, pero si se mueve a climas más gélidos o la temperatura desciende demasiado, podría tener problemas.

Obviamente, aventurarse al exterior en temperaturas extremas es harto peligroso, y solo debería hacerse si está debidamente preparado y equipado. Un personaje expuesto debe hacer periódicamente tiradas de Fortaleza, con una CD de 15, +1 por cada tirada previa). Si falla, sufre daño no letal por exposición, o incluso daño letal si el clima es lo bastante duro. Un personaje con rangos en  Supervivencia puede obtener bonos a esta tirada, y proporcionarlos a los demás, según las reglas habituales. Las siguientes tablas indican la frecuencia de las tiradas de Fortaleza según la temperatura y el grado de protección. Si el daño se indica con una (l), se trata de daño letal, y no prevenible con la tirada de Fortaleza. Los personajes que lleven armaduras metálicas en ambientes fríos, o ropas pesadas y armaduras de cualquier tipo en ambientes calurosos, tienen un -4 a estas tiradas.

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Por ejemplo, un enano cabezota se niega a quitarse su armadura en el desierto, a pesar del calor extremo. Intenta combatir el calor lo máximo posible, aislando su armadura con telas de algodón y embadurnándose con barro y con ungüentos de los nómadas para protegerse del sol, pero aún así, llevando armadura sólo es posible obtener 1 punto de protección, lo que es a todas luces insuficiente para un calor tan espantoso. Como está a efectos prácticos desprotegido, cada 10 minutos recibe 1d6 puntos de daño letal, y tiene que salvar por Fortaleza (¡a -4!) o sufrir 1d4 puntos de daño no letal. Por duro que sea, más le vale dejarse de tonterías y quitarse la armadura…

Variaciones de Temperatura

Ciertas circunstancias pueden hacer variar la temperatura imperante. Quizá no haga falta protección especial durante el día o a baja altitud, pero cuando la noche cae o el grupo asciende a una cima elevada, las condiciones pueden empeorar. Por otra parte, en ciertos climas, las diferencias de temperatura entre el día y la noche pueden ser peligrosamente drásticas y requerir medidas adicionales para garantizar la supervivencia.

Altura: Las temperaturas caen una banda en alturas como cimas bajas o pasos de montaña elevados (entre los 1500 y los 4500 metros), y dos bandas en alturas como picos y cimas elevadas (a partir de los 4500 metros). En un día de temperatura moderada, hará frío a baja altura y un frío severo a alturas elevadas. En contrapartida, descender hasta 60 metros o más por debajo del nivel del mar, como podría ser el fondo seco de un lago o una honde depresión formada por un viejo cráter, hace subir la temperatura en una banda.

Noche: En la mayoría de regiones, la temperatura desciende una banda al caer la noche. En zonas excepcionalmente áridas, la temperatura puede llegar a caer dos bandas, y en un verdadero desierto la temperatura puede descender hasta tres y cuatro bandas, pudiendo provocar hipotermia en los viajeros que pasen la noche al raso.

Mediodía: En muchos lugares, el pleno mediodía es excepcionalmente caluroso. En ambientes áridos y secos, desprovistos de vegetación, el mediodía puede ser tan tórrido que las piedras queman lo suficiente como para freír huevos sobre ellas. En tales lugares, la temperatura asciende en una banda durante esas dos horas.

Viento: Un viento fuerte no hace descender la temperatura real, pero si la sensación térmica, lo que resulta en un descenso aparente del termómetro. Vientos de potencia fuerte o superior reducen la temperatura efectiva en una banda. En ambientes desérticos, el viento, lejos de ser un alivio, puede consistir en soplos ardientes que calientan el aire, resecan la piel y transportan arena y polvo. Tales vientos cálidos hacen subir la temperatura en una banda.

Otros Peligros del Frío

Aparte del daño prolongado por exposición que se contemplaba anteriormente, el frío entraña otros peligros únicos.

Congelación: Las frías temperaturas hacen descender el riego sanguíneo en las extremidades congeladas, que palidecen y se quedan entumecidas. Todo personaje que haya sufrido daño no letal por causa de la exposición al frío está aquejado de congelación y sufre un -2 a su Destreza. Si el personaje ha sufrido tanto daño no letal como la mitad o más de su total de puntos de vida, el personaje sufre congelación grave en manos, píes y orejas. El personaje sufre un -4 a su Destreza, se mueve a la mitad de su tasa de movimiento habitual, y tiene un -4 a las tiradas de Percepción. La congelación puede tratarse mediante tiradas de Sanar CD 15, pero mientras el PJ siga en un entorno frío, es muy difícil (CD +3). Lo que mejor funciona es la inmersión en agua caliente (CD -5), o el fuego directo de una llama (CD -2), aunque ésto última causa 1d4 puntos de daño a la víctima.

Hipotermia: La hipotermia, el descenso de la temperatura corporal, ya sea brusco o prolongado en el tiempo, es uno de los grandes peligros de los entornos polares. La piel palidece, los músculos se quedan rígidos y se pierde la consciencia. Cualquier personaje que haya sufrido daño no letal por exposición al frío, sufre una hipotermia leve, y cuenta como fatigado. Además, es susceptible a empeorar el grado de su hipotermía a moderada y grave. Un personaje con hipotermia leve que falle una tirada de Fortaleza contra la exposición al frío, pasa a sufrir hipotermia moderada, y se cuenta como exhausto. Un personaje con hipotermia moderada que falle otra tirada contra la exposición, sucumbe a la hipotermia grave y queda incapacitado. La inmersión en agua helada exige una tirada inmediata contra la exposición al frío y aumenta la dificultad de todas las futuras tiradas en +10 hasta que su ropa vuelva a estar seca. Una tirada de Sanar CD 15 puede reducir la gravedad de la hipotermia en un grado, pero es difícil si sigue en un entorno frío (CD +3) o tiene la ropa mojada (CD +2). Lo que mejor funciona es el calor del fuego (CD -5) o el contacto corporal (CD -1).

Ceguera de la Nieve: La ceguera de la nieve, conocida científicamente como fotoqueratitis, ocurre cuando los rayos ultravioletas del sol reflejados en un campo de nieve o hielo acaban quemando los ojos. Cuando un viajero pasa al menos una hora en un cambo de nieve, hoja de hielo, glaciar o un terreno similarmente brillante durante un día claro y soleado, debe superar una tirada de Fortaleza (CD 10, +1 por tirada previa) una vez por hora o quedar cegado por la nieve. Los personajes aquejados por ella se consideran ciegos a todos los efectos. Esto dura 1d4 horas, o hasta 1 hora después de entrar en una zona oscura o a cubierto de la luz solar.  También puede ser curada por un hechizo de Curar Ceguera.

El Metal en un Frío Extremo:  A partir de esta banda de temperatura, tocar el metal con la piel desnuda puede hacer que la humedad de la piel se congele, pegándola al metal. Si no se es muy cuidadoso al retirarse, uno puede arrancarse una parte de la piel. Los personajes que lleven armadura metálica o entren en contacto con metal a estas temperaturas, se ven afectados como por un conjuro de Enfríar Metal, que dura mientras el personaje siga en la zona de frío extremo..

Otros Peligros del Calor y el Sol

Insolación: El daño que sufren los personajes por exposición al calor extremo proviene de la insolación. Cualquier personaje que sufra daño de insolación cuenta como fatigado. La insolación no puede eliminarse hasta que el personaje pueda bajar su temperatura corporal (llegando a una sombra, resistiendo hasta la noche, empapándose de agua, etc). A partir de ese momento, cuando el personaje se ha recuperado de todo el daño no letal, se considera curado de la insolación. Durante todo ese tiempo, el personaje debe permanecer lo más refrigerado posible, ya sea sumergido en agua fresca, protegido con magia, o por cualquier otro método.

Quemaduras: Las quemaduras solares son un riesgo a tener en cuenta en los climas calurosos. Evitarlas supone cubrir la piel expuesta y usar ungüentos y pomadas para mantenerse protegido. Cualquier precaución para proteger la piel, como llevar sombreros y velos o un atuendo desértico, servirá automáticamente. De no estar así protegido, tras 3 el personaje sufre quemaduras leves en forma de 1 punto de daño no letal. 3 horas más de exposición al sol directo provocarán quemaduras solares graves en forma de 2d6 puntos de daño no letal, y una penalización de -2 a las tiradas de Fortaleza para evitar daño por calor. Los personajes cuya piel tenga una pigmentación oscura natural resisten innatamente las quemaduras solares, y pueden permanecer desprotegidos 6 hora antes de sufrir quemaduras leves, y 12 antes de sufrirlas graves.

Deshidratación: La deshidratación puede ocurrir en cualquier entorno y banda de temperatura, pero el calor elevado hace que sea una amenaza omnipresente.  Normalmente, un personaje necesita 3 litros de agua al día para evitar la deshidratación. En ambientes calurosos, a partir de los 32º, se necesita el doble de esa cantidad. Cada banda de temperatura por encima de eso, añade otros 3 litros al consumo diario de agua requerido. Cualquier criatura viviente, en términos generales, puede pasar sin agua 24 horas + su puntuación de Constitución (no su modificador). Después de ese tiempo, debe empezar a hacer tiradas de Constitución (CD 10, +1 por tirada previa) o sufrir 1d6 puntos de daño no letal. Las temperaturas más altas no solo aumentan la cantidad de agua necesaria, sino que disminuyen el tiempo que se puede aguantar sin ella.

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Resplandor Cegador: Aunque no es tan cegador como en la nieve y el hielo, el sol sigue siendo peligroso para los ojos en areas calurosas de arena blanca u otros materiales de color claro. En los meses invernales, con el sol más bajo, todavía más. Los personajes que viajen en tales condiciones sin protección ocular como velos y demás, quedan automáticamente deslumbrados. Ese efecto dura hasta que el personaje evite la luz solar directa, y tarda 1 hora en pasarse del todo.

El Metal en un Calor Extremo:  Igual que ocurre con el frío, un calor extremo afecta a los metales, haciendo que su mero contacto sea peligroso. Se aplica lo mismo que con el frío extremo, sustituyendo el efecto por Calentar Metal.

Calor Hirviente: Estas temperaturas sobrepasan el punto de ebullición del agua. Las pociones, elixires y unguentos se evaporan casi instantáneamente, mientras que los frascos de aceite arderían a unos 125 grados, y el papel y pergamino a 232 (o 451º F, como Bradbury nos enseñó). En una región tan alienígenamente caliente, todo personaje sin protecciones sobrenaturales contra el fuego sufriría 3d10 puntos de daño ígneo por asalto.

Esta entrada, que bien se podía haber titulado “canción de hielo y fuego”, se ha centrado simplemente en los efectos de las temperaturas extremas por sí mismas. Otros fenómenos relacionados que pueden complicar la vida a los aventureros, como las tormentas de nieve o arena, tornados, dunas movedizas, hielo quebradizo, etc, en mi opinión se manejan mejor como encuentros climatológicos, y por tanto, quedan fuera del alcance de esta entrada, que por otra parte ya ha alcanzado una longitud más que exagerada. Por lo tanto, cambio y corto.

Hasta la próxima…  ¡saludos!