10 Años de Alasia, 30 Años de Valorea

¡Muy buenas (y calurosas) tardes, lectores y visitantes varios!

Hoy me encuentro escribiendo una entrada muy especial, al menos para mí. Y es que arrancando hojas del calendario, he caído en la cuenta de que en este mes de julio se cumplen no uno, sino dos aniversarios de un cierto calado. Son dos hitos importantes  en el  camino que emprendí el primer día que empecé a inventar historias y tirar dados.

Este verano, la campaña de Alasia cumple 10 años. 10 años jugando, sin contar el año y pico de desarrollo previo. 10 años explorando (o debería decir “hexplorando”) las Tierras Perdidas junto a la panda de jugadores que semana a semana hacen avanzar un poquito más las fronteras de lo conocido, arrojando luz sobre los espacios en blanco del mapa y deshaciendo entuertos a sus muy diversas maneras.

Ni en mis más locos sueños imaginé, cuando esbozaba mapas, hilaba trasfondos históricos y diseñaba tablas de encuentros, el enorme recorrido que demostraría aquel gran experimento al que me estaba lanzando de manera bastante atrevida. Y mucho menos me habría creído el resto de cosas que conllevó, como este blog o la publicación de Hexplora y El Arca de los Mil Inviernos.

Pero aún menos podía esperar lo enormemente divertido que resultaría, y la buena acogida que tendría entre los jugadores (y ahora también entre los lectores). Alasia ha crecido de forma orgánica, con cada decisión de los muchos aventureros que recorren sus parajes, con cada triunfo y derrota. Se han destruído cultos siniestros, se han levantado maldiciones terribles y se han revelado conspiraciones insidiosas. Se han descubierto lugares olvidados y se ha empezado a reconstruir la historia de un pasado perdido en el tiempo que guarda innumerables secretos. Se han forjado historias épicas.

La naturaleza de mundo abierto de la campaña hace que esta Alasia sea el resultado de la narrativa que hemos ido generando en juego entre todos. Si los personajes hubieran tomado otras decisiones, hubieran perseguido otros intereses o hubieran  fracasado o triunfado cuando no lo hicieron, el estado del mundo sería otro. ¿Mejor? ¿Peor? Nunca lo sabremos, porque no está escrito de antemano.

Y lo que a día de hoy más me sorprende es que todo lo ocurrido, estos diez años de aventuras, apenas empieza a arañar la superficie de la campaña. Geográficamente, todo ha ocurrido en las Tierras Reclamadas y en sus dos regiones colindantes, el  Bosque de Wilwood y el Camino del Torreón. Si habláramos en términos de porcentaje, quizá estaríamos hablando de un 5% del mapeado. El juego que ha dado la campaña ya en estos territorios más cercanos a la civilización ha sido incalculable, y ahí tenéis las Crónicas para dejar constancia de ello. Es un poco abrumador pensar que, si quisiera, no tendría porqué dirigir nada más en lo que me quede de vida.

Alasia Full Players Map

Mapa completo de las regiones exploradas de Alasia.                                                                       Se podría decir que aún no han salido ni del barrio…

Y hablando de vida, más de media supone el otro aniversario que puedo celebrar este verano. Y es que este julio (si no me fallan las cuentas) hará 30 años que empecé a diseñar los Reinos de Valorea, el mundo de juego donde tienen lugar las Crónicas de Alasia.

Empecé a imaginar las tierras de Valorea (por aquel entonces aún llamadas simplemente el mundo de Zor, ya que aún no había puesto nombre al continente) prácticamente al empezar a jugar a Dungeons & Dragons, siendo un chavalillo imberbe. Durante todo este tiempo, el mundo ha cambiado enormemente. Ha evolucionado a la vez que yo, creciendo y expandiéndose para acomodar todos aquellos aspectos de la fantasía y la mitología que más me han apasionado siempre. Esa fue mi intención desde el principio: crear un entorno en el que todas y cada una de esas historias y leyendas tuvieran cabida, donde bárbaros aguerridos pudieran codearse con caballeros andantes, recios vikingos, magos sabios y jinetes de dragón. Vamos, como la gran mayoría de mundos para D&D.

Y poco a poco, ese cajón de sastre de lo fantástico fue tomando forma, puliendo aristas y tallando facetas. Es un proceso que nunca termina, y no creo que termine mientras yo siga capaz de seguir toqueteando, revisando, añadiendo e imaginando nuevos recovecos, nuevos detalles, nuevos misterios, con el intento de dotar de profundidad, raíces y carácter propio a las andanzas de los personajes creados por mis compañeros jugadores, de darles un escenario que no sea un mero telón de fondo genérico sino un lugar vivo, con su historia, sus mitos y sus idiosincrasias.

Para celebrar este particular aniversario doble, aquí os dejo este mapa de los Reinos Libres de Valorea. Es un mapa dibujado a mano muchos años atrás, al que ahora he coloreado mediante la extraña brujería del conjuro que los sabios llaman GIMP. Y a lo largo de este verano, si nada falla, junto a las siguientes entregas de las Crónicas de Alasia podréis encontrar una serie de entradas que describirán (someramente) cada uno de estos Reinos Libres de los que se componen las tierras de Valorea.

¡Por otros diez años de campaña, y que vosotros podáis leerlo!

 

Valorea Mapa color.png

He aquí el Mundo Conocido…

Anuncios