Fragged Empire: (XIII) No Temas al Segador

Anteriormente, en Fragged Empire…

[El grupo viendo algo y poniendo cara de susto]

[Voz en off de Thanatos.]: Es… una Unidad de Defensa JGR-0… 

[Un enorme mech bípedo armado con un autocañón doble y disparando misiles]

[Voz en off de Thanatos]: ¡Un Juggernaut!

[Tiroteo entre el grupo y el androide de seguridad]

[Científico corp tecleando frenéticamente]: ¿Porqué está todo el sistema tan jodido? ¡No puedo sellar los contenedores!

[Una horda de horrores nephilim abalanzándose sobre el grupo]

La Tripulación de la Tartarus 

Murdo Morrison: Piloto corporativo y antiguo contrabandista

James T. Jinx: Bribón kaltorano, hombre para todo

Thanatos Verpila: Mercenario legionario sin demasiados escrúpulos

Kahta: Científica Nephilim, experta en ingeniería, medicina y biotecnología

Jagh: Asesino Nephilim de casta híbrida, dotado de potencial psiónico

Sarunas: Comando legionario, antiguo empleado de CURE

Tras repeler a las aberraciones genéticas creadas en los tanques de nutrientes, el grupo se puso en marcha de nuevo. Ahora que habían dado con los laboratorios, sabían que lo que buscaban no podía estar ya muy lejos. Sin embargo, lo presenciado allí dio qué pensar a Kahta. ¿Qué hacía CURE intentando recrear especímenes de su pueblo? Era indudable que el virus que habían cocinado y que les habían inoculado se basaba en las armas biológicas Nephilim, pero a la emisaria le asaltó un extraño resquemor. ¿Era solo eso? ¿O quizá en aquella estación estaba ocurriendo algo mucho más grande, algo que explicara semejante despliegue de recursos más allá de la típica avaricia corp? Cuanto más lo pensaba, más convencida estaba de que allí había gato encerrado.

En los laboratorios anexos encontraron por fin su objetivo. Cajas y más cajas de redomas etiquetadas como “antígeno VHD123”. Unas rápidas pruebas realizadas por Kahta bajo el microscopio les confirmaron lo que sospechaban: era la cura que estaban buscando. Tras llenar las bodegas de carga de la Tartarus con el preciado medicamento, solo les quedaba una cosa por hacer. Encontrar la manera de repostar la nave, y salir cagando leches de allí. Al no tener códigos de acceso ni manera de hacerlo manualmente, solo tenían una opción. Debían encontrar la manera de redirigir energía y combustible de los reactores de la propia base hasta la nave. Su trabajo aún no había acabado.

Tras los laboratorios de pruebas, un largo pasillo metálico conectaba con la armería que habían visitado anteriormente, pero también se abría a un inmenso bio-jardín, situado una planta por debajo. El pasillo formaba pasarelas bordeando el jardín inferior, protegidas por paneles de sinteacero transparente para evitar caídas accidentales, y quizá también para aislar el ecosistema de abajo. Al acercarse, el grupo se agachó al momento para esconderse. En la pequeña jungla que se abría por debajo, un contingente de seguridad de CURE había tomado fuertes posiciones defensivas, atrincherándose para esperar su llegada.

Eso no dejaba margen de duda. El único camino para avanzar era a través de aquel jardín selvático y extremadamente defendido. Una docena de agentes y media de mercenarios legionarios protegían el lugar y les estaban aguardando. Abrirse paso a través suyo costaría balas, sudor y sangre, mucha sangre. Entonces Jinx dijo:

Mirad. Ahí, al fondo.

Era cierto. Los penetrantes ojos del kaltorano lo habían visto primero, pero al señalarlo, todos fueron conscientes. Al fondo de la jungla, en lo que serían sus paredes, se hallaban un montón de pequeños recintos parecidos a jaulas, sellados con campos de fuerza. Detrás de esos campos de fuerza se entreveían siluetas en movimiento, figuras animalescas, algunas de ellas muy grandes. Murdo y Kahta intercambiaron una mirada cómplice. Había un terminal al otro extremo de la pasarela rectangular. Mientras el resto del grupo les cubría desde el pasillo, ambos empezaron a avanzar agachados, intentando no ser vistos por las fuerzas apostadas en el nivel inferior. Murdo siguió avanzando hasta el terminal, mientras que Kahta se quedó junto a los ascensores. 

El corp se coló en los sistemas informáticos sin mucha dificultad, dado el caos prevaleciente en la programación, y no tardó en encontrar los módulos esclavos que controlaban los campos de fuerza de las jaulas. Había seis recintos, etiquetados de Alpha a Foxtrot. Uno a uno, abrió cuatro de ellos, resistiendo la tentación de abrirlos todos. 

Se escuchó un rugido que perturbó la firmeza de los guardias apostados, y las bestias empezaron a salir de las jaulas abiertas. Una docena de reptiles bípedos del tamaño de un tigre surgieron de ellas, lanzándose a grandes saltos contra los soldados o escupiéndoles chorros de ácido. Detrás de ellas, dos enormes Megávoros, más grandes que una casa, surgieron con pisotones que hacían temblar el suelo a su paso. Los guardias rompieron filas y empezaron a disparar sin orden ni concierto, sumergidos en un inesperado maremagnum de violencia. Varios de ellos se retiraron hacia los ascensores, solo para descubrir que sus puertas no se abrían. Kahta había puenteado sus sistemas y los había bloqueado. La bio-jungla se convirtió en una trampa mortal para los defensores del U.C.

Cuando todo acabo y los disparos cesaron, el grupo se asomó de nuevo para ver los resultados de su jugarreta. No quedaba ni un solo agente con vida. Uno de los grandes Megávoros yacía muerto también, y desde su posición podían entrever un gran número de los reptiles más pequeños, también abatidos. Los movimientos entre la maleza no dejaban lugar a duda: algunas de las bestias seguían con vida y sueltas. Murdo se alegró de no haber abierto todos los recintos; de lo contrario, la jungla sería ahora aún más peligrosa que con los seguratas.

Y no les quedaba más remedio que bajar allí. Kahta desbloqueó los ascensores, y se dispusieron a enfrentarse a los monstruos que ellos mismos habían liberado. 

El grande dejádmelo a mí -dijo Thanatos-.

En cuanto abrieron las puertas, la jungla se puso en movimiento. De todas partes empezaron a surgir los raptores escupidores, atacando con tácticas de manada. Mientras empezaban a volar los disparos, un rugido resonó en la selva, y el segundo Megávoro apareció como una exhalación. Thanatos le recibió a base de fuego automático del Midgard. Por fortuna, la gran bestia ya estaba herida. Mientras el resto del equipo le protegía de los salvajes ataques de los reptiles más pequeños, el legionario vació los autocañones gemelos contra la criatura. Aun así, el monstruo siguió a la carga, ignorando el dolor y llegó junto a él a tiempo para lanzar una dentellada feroz antes de desplomarse con un rugido agónico. Thanatos se puso en pie, quitándose el giroarnés del Midgard de los hombros. Sangraba por las heridas dejadas por los colmillos del Megávoro, pero por suerte la criatura ya estaba demasiado débil durante su ataque para partirle en dos o engullirle. 

Fue bonito mientras duró -dijo, mientras soltaba el Midgard. Había agotado toda su munición, y ya solo era un pesado estorbo.

El resto de reptiles no tardó en caer, y prosiguieron con su avance, satisfechos de lo bien que les había salido la jugada. El sector que se abría tras el biodomo se iniciaba con un cruce de pasillos. A la izquierda un holocartel rezaba “HQ”, y a la derecha, “Sala de Reactores”. Hacia delante decía “Eco Sistemas”, mientras que la dirección de la que venían rezaba “Bio-Jardín”. Corrieron hacia la derecha.

La sala de reactores estaba a oscuras, pero parpadeaba por las luces de alarma y los pitidos intermitentes de las alertas de seguridad. Nada más entrar, empezaron a sentir que un cierto malestar empezaba a adueñarse de ellos, una debilidad general seguida de nauseas y dolor de estómago. 

Radiación -dijo Kahta-. Hay una fuga en el reactor. ¡Salid todos de aquí! ¡Ya!

La Nephilim era algo más resistente que sus compañeros, pero seguía afectándole. También sabía que alguien debía desviar la energía a la Tartarus, o morirían todos allí. Lentamente logró llegar hasta el panel de control en el centro de la gran sala, más débil a cada paso que daba. Inició la transferencia de energía, esperando que no tardara demasiado.  Lentamente, los depósitos de la Tartarus fueron llenándose, a la vez que toda la iluminación de la sala se reducía aún más, quedando tan solo las luces de emergencia rojas, muy tenues. La fuga del reactor había dejado la estación bajo mínimos de energía, y el drenaje que acababa de realizar amenazaba con un apagado total de emergencia.

Kahta salió de la sala, dijo “está hecho”, y se desplomó. Sarunas le tomó las constantes. Seguía con vida, pero muy débil. Le suministró inyecciones y purificadores sanguíneos, y la trató como mejor pudo. La Nephilim abrió los ojos, y dijo entre dientes:

Así que eso es lo que se siente al ser vosotros…

Y con ayuda de Thanatos, se incorporó, débil como una gatita pero fuera de peligro.

Cuando llegaron al cruce, empezaron a tomar rumbo hacia los ascensores, pero Jinx se detuvo. 

Tenemos que averiguar la verdad. Alguien tiene que pagar por esto.

El resto asintió. Aquella gente había puesto en peligro deliberadamente la vida de una población entera, infectándola con un virus letal, para su propio beneficio. Cogieron el pasillo de la izquierda, y se plantaron ante la puerta que había al final, marcada como “HQ. Hans Schultz, Director Operativo”. Detrás había un despacho, y un corporativo sentado en su mesa, con un comunicador en el oido, al que gritaba desaforadamente. Era el hombre cuyo rostro habían visto en las pantallas al llegar al U.C.

Dirigid toda la seguridad hacia el centro de mando, ahora. ¡Repito, ahora!

Las armas de todo el equipo pasaron a apuntarle al unísono, y al verlo, el hombre cambió su mensaje.

¡Alto! ¡Abortad esa orden! ¡No os mováis!

Murdo se adelantó y le quitó el comunicador. A través de él, escuchó una voz diciendo “…está comprometido. Pasad a silencio de radio”.

El corp les miró, aún con media sonrisa de suficiencia.

No podéis matarme, sabéis. Mis constantes vitales están vinculadas a los sistemas de autodestrucción del U.C. Si se detienen, todo el puto complejo estallará com una supernova. 

Sacando su escáner biométrico del cinturón de herramientas, Kahta comprobó rápidamente que el bastardo no iba de farol. Tenía un pequeño emisor de señales implantado en el corazón. Harían falta horas de cirugía para extraérselo.

En pie -ordenó Jinx-. Se viene con nosotros. Tendrá que responder por sus crímenes.

Llevando a Schultz encañonado, se dispusieron a abandonar el lugar, no sin que antes Murdo recogiera el montón de documentos “altamente clasificados” que cubrían su mesa. Pero cuando estaban cruzando la jungla artificial, algo ocurrió. 

Las placas de sinteacero transparente saltaron hechas añicos, como si fueran realmente de cristal. Y algo entró flotando a través de ellas. Una sombra enorme se coaguló en el centro del domo, en las alturas, y descendió flotando lenta y ominosamente ante sus pasmados ojos.

Oh, no… ¡Oh, no! ¿Qué habéis hecho, locos? ¿!Qué habéis hecho?! -gritó Schultz, presa del pánico más absoluto.

La sombra empezó a rebullir, como si se tratara de humo negro, del que surgían volutas como tentáculos en todas direcciones. Unos ardientes ojos verdes empezaron a atisbarse en su centro, tan cargados de odio que dolía al mirarlos. 

¡Libre por fin! -dijo la cosa, en una voz profunda que parecía provenir del más allá-. ¡Sufriréis tremendamente por esto!

Schultz echó a correr. La entidad oscura volvió a hablar.

Oh, Hans. He esperado esto tanto tiempo.

Los zarcillos de sombra se extendieron hacia él, y lo alzaron con una fuerza titánica, estrellándole contra el techo, para despues volver a bajarle con la misma contundencia, aplastándole contra el suelo con el sonido enfermizo de huesos rotos y líquido proyectado con fuerza.

La entidad volvió sus ojos hacia ellos, mientras una voz empezaba a resonar por todos los altavoces del UC, repitiendo un mismo mensaje.

SECUENCIA DE AUTODESTRUCCIÓN INICIADA. T MENOS DOS MINUTOS.

Pero Kahta no escuchó nada de eso. No podía apartar la mirada de los llameantes ojos verdes del ser oscuro.

Estaba viendo a su creador. Se encontraba en presencia de X’ion.

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3 comentarios en “Fragged Empire: (XIII) No Temas al Segador”

  1. X’ion?!?! No me lo creo. Tiene que ser un truco de Cure. Algún tipo de clon o especímen con rasgos genéticos similares. O acaso no? Cuándo tendremos el siguiente episodio? No nos puedes dejar así después de semejante notición.

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