Crónicas de Alasia, Libro 2: (XXVI) El Tenebrarium

Escudo 8

Gaul corría espada en mano hacia el interior de la iglesia cubierta de musgo, seguido de cerca por Lomborth, para alertar a sus compañeros de que algo no iba bien en aquel lugar, cuando escuchó el sonido del derrumbe.

Elian se acercó con cuidado al borde del agujero dejado por la caída de sus compañeros, para ver si seguían con vida. Estaba pronunciando las palabras de un conjuro de luz que les iluminara en la oscuridad, cuando el amasijo verde empezó a moverse. Lo que al principio había parecido una alfombra de musgo, hongos y setas se agitó y cobró vida, empezando a reptar por el suelo de la antigua iglesia y desprendiendo el hedor de la descomposición. No había sido ningún animal lo que había sembrado el lugar de huesecillos. La masa reptante se dividió en dos con un sonido nauseabundo, con cada mitad avanzando hacia el grupo por uno de los lados del agujero del suelo. Seguir leyendo Crónicas de Alasia, Libro 2: (XXVI) El Tenebrarium

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