Desafío de los 30 Días, Días 22: Crowdfundings

¿Qué opinas del crowfunding?

Los mecenazgos han sido toda una revolución en el sector editorial, un nuevo aliento para pequeños autores y creadores independientes que ha hecho que no todo el pastel se encuentre en manos de compañías establecidas y solventes. Gracias a este método alternativo de financiación colectiva, muchos pequeños proyectos jamás habrían visto la luz, y no tengo que irme muy lejos para encontrar un claro ejemplo. Esto otorga a los creadores unas avenidas de publicación que nunca antes habían tenido a su alcance. Ya no estás a merced de los grandes editores, ni vendes tu alma a los bancos. Ideas y proyectos que serían descartados en cinco segundos han llegado a materializarse gracias a plataformas como Kickstarter y Verkami.

A mi entender, esto ha sido enormemente positivo para sectores como los juegos de rol, que ha vivido un auténtico boom de este tipo de proyectos, y también para los escritores noveles, ya que el autor no se ve forzado a someterse a los criterios puramente mercantiles de las grandes editoriales y puede someter el futuro de su obra al interés de su público objetivo. Para los mecenas también suele resultar interesante, ya que te implicas en el proyecto de una manera más personal, y si la campaña está organizada de manera escalable, por el mismo precio puedes obtener recompensas adicionales.

Así que, por supuesto, estoy totalmente a favor de los mecenazgos, claro. Sin ellos, algo como Hexplora jamás habría sido publicado en formato físico.

Sin embargo, como todas las herramientas y avances desarrollados por el ser humano, se puede abusar de los crowdfundings. Por un lado, muchas empresas perfectamente solventes y pudientes los utilizan a modo de preventa y herramienta de marketing, algo que es totalmente legítimo, por supuesto, pero que creo que pervierte el espíritu original del invento y puentea las tiendas especializadas de manera un tanto desleal. Eso nos puede gustar más o menos, pero es una táctica legal. El verdadero problema radica en quienes ven en los mecenazgos una manera fácil de embaucar al personal, de vender humo o colar un gol. Tenemos ejemplos en abundancia de campañas que nunca salieron adelante por motivos poco claros, o lo que es peor, que salieron adelante y se retrasaron indefinidamente, o en los que el autor se esfumó con la pasta y sin entregar nada de nada a los mecenas. Aquí tenemos el tristemente célebre caso del HeroQuest 25 Aniversario, y allende los mares sólo hace falta visitar el blog Tenkar’s Tavern, cuyo autor se está dedicando a informar y exponer activamente todos los mecenazgos fraudulentos de los que tiene constancia.

Pero como digo, no es justo culpar de esto a la herramienta; la responsabilidad es de quien la usa de modo erróneo o fraudulento. Los mecenazgos han hecho posible una nueva edad de oro para el rol (o una nueva burbuja, según a quien se pregunte), y han permitido que innumerables creadores vean su obra soñada convertida en realidad. Los beneficios superan con creces los riesgos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s