Palabra de Gygax: Desquitarse Pone al Otro por Delante

Por lo que se puede leer, en los primeros días del rol tanto jugadores como másters eran muy amigos de gastarse bromas unos a otros dentro del juego, en una especie de pseudo-rivalidad amistosa en la que intentaban, desde un sentido del humor muy socarrón, hacerse putaditas y lanzarse pullas intentando superar a los demás. En el artículo de hoy, sacado de la Dragon 305 (Marzo 2003), Gygax nos habla del primer personaje jugador monje de la historia, y de su particular venganza contra un mago especialmente cargante… así como del inesperado resultado de dicho desquite.

Desquitarse Pone al Otro por Delante, por Gary Gygax

De los muchos incondicionales de mi campaña de GREYHAWK, Terry Kuntz estaba justo ahí con los mejores. Terry era un entusiasta y un jugador agudo que alternaba entre momentos de juego brillante y arranques de cabezonería que eran a menudo muy apreciados. Los últimos eran provocados, por así decirlo, por acontecimientos incidentales durante el juego. Terry concibió el temible monstruo Contemplador, y luego odió absolutamente ver a su personaje, Terik en esos momentos, enfrentado a uno de ellos después de que yo terminara de tunearlo para su uso en juego, pero estoy divagando.

Cuando se estaba desarrollando la clase de personaje del monje, Terry se sintió inmediatamente fascinado por el concepto. Vio abrirse nuevas y maravillosas panorámicas ante él a través de la interpretación de un personaje monje, así que se convirtió en la primera persona en hacerlo. Quizá fue porque más o menos al mismo tiempo Ernie llevaba un PJ nuevo llamado “el Primo de Erac”, o quizá fue puramente la influencia de las películas de Clint Eastwood, pero el personaje era conocido como “el Monje Sin Nombre”. Terry era un participante devoto, jugando tan a menudo como podía, y relativamente pronto en términos de juego el Monje Sin Nombre ya era un pesonaje viable de nivel cuarto, luego quinto, y así. A nivel 8, hubo un gran júbilo cuando sus puntos de experiencia llegaron al número requerido para convertirse en el Maestro del Viento del Norte.

Cuando llegó el momento de la prueba por combate, mi co-DM, Rob, hermano de Terry, dirigió la acción durante el desafío. El Monje Sin Nombre fue superado por el actual poseedor PNJ del título del noveno nivel. Pensando que quizá el Mago de la Torre en la ciudad de Greyhawk pudiera prestarle algo de asistencia en la revancha, el Monje Sin Nombre le hizo una visita a aquel ilustre personaje.

Aquí hay que mencionar que nos asegurábamos de que cualquier PJ que requiriera la atención de tan potente PNJ no se escapara barato. El aprendiz del mago era en sí mismo un lanzador de conjuros de considerable habilidad y además amante de las bromas pesadas. Siempre que alguien llamaba a la puerta de la torre, algún tipo de travesura estaba a la orden del día – se arrojaban residuos líquidos, el tirador de la puerta soltaba una descarga similar a la de un hechizo de presa sacudidora, esa clase de cosas. A continuación el aprendiz afirmaría que su maestro estaba demasiado ocupado para ver a nadie o que no se le podía molestar para así sacarles a los visitantes algún suculento soborno. Después de aceptar el untamiento, la mitad de las veces informaría a los visitantes que debian volver al día siguiente. En resumidas cuentas, tanto Rob como yo interpretábamos al tipo como alguien completamente irritante y molesto.

Así que cuando el Monje Sin Nombre acudió ante el Mago de la Torre, recibió el tratamiento habitual y un poco más de propina. Tras sufrir un tratamiento ultrajante y luego recibir la orden de intentarlo de nuevo la mañana siguiente, el furioso monje olvidó el motivo que le había llevado hasta allí y decidió hacer que el mago y su aprendiz lo lamentaran. Tendría su venganza, y lo dulce que sería. ¡Nunca más aquellos estirados farfulladores de conjuros tratarían con prepotencia a sus suplicantes!

No fue ningún problema para el monje adquirir pintura y brochas en la ciudad, por supuesto. Trepando la alta estructura, trabajando febrilmente en la oscuridad, la totalidad de la torre del mago estuvo pronto cubierta de pigmentos según su plan. Cuando el alba recorrió la ciudad, todo el mundo se quedó aturdido. El anteriormente soso edificio estaba ahora engalanado con brillantes tiras de rojo y blanco. Los observadores podrían haber recordado un poste de barbero al verla… si hubiera habido barberos que atendieran las heridas en Oerth; sin embargo, al no haber analogía, todo lo que pudieron hacer fue admirar la colorida decoración que la torre ahora exhibía.

El Mago de la Torre estuvo encantado. Cuando se corrió la voz y la gente vino a mirar, habló a las multitudes, apropiándose de todo el mérito, e informando a los buenos ciudadanos de que a partir de ese momento debía ser conocido como “El Mago a Rayas de Greyhawk”, y así ha sido hasta el día de hoy.

No ha habido declaraciones oficiales por parte del Monje Sin Nombre.

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9 comentarios en “Palabra de Gygax: Desquitarse Pone al Otro por Delante”

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