Palabra de Gygax: ¿El Muerto al Hoyo…?

Gygax sigue tirando de anecdotario para relatarnos, esta vez, el origen y la evolución de uno de los elementos más humildes y trillados del repertorio mazmorrero: la típica, simple y llana trampa de pozo. Bueno, simple y llana en sus inicios, porque en este artículo (Dragon 294, abril 2002) Gygax nos cuenta como el simple hoyo en el suelo se fue perfeccionando a través de un proceso de selección natural de perversa creatividad hasta convertirse en una perfecta máquina de matar personajes u ocultar secretos. Uno de los aspectos más interesantes de este artículo es la omisión total a cualquier cosa parecida a un ladrón y su habilidad para detectar trampas. Eso se debe a que en los tiempos que Gygax rememora, la clase de ladrón no formaba aún parte del juego, y por tanto, las trampas debían encontrarse “manualmente”, tirando de descripción, imaginación y eligiendo con cuidado todas tus acciones. A día de hoy, aún son bastantes los aficionados a la vieja escuela que siguen abogando por la eliminación de dicha clase y por volver a un estilo de juego donde las trampas se detectan por las malas, con palos de tres metros o derramando agua en los pasillos para ver si se filtra por algún resquicio sospechoso. También es relevante la reflexión final, donde Gygax comenta el destino más probable de cualquier máster que se pase de listo. Seguir leyendo Palabra de Gygax: ¿El Muerto al Hoyo…?

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