Cuestión de Clase: El Bardo

A esa hora llegó Lúthien, y erguida sobre el puente que conducía a la isla de Sauron, cantó un canto que ningún muro de piedra podía detener. Beren la oyó y pensó que soñaba; pues arriba brillaban las estrellas y en los árboles cantaban los ruiseñores. Y como respuesta cantó un canto de desafío que él había compuesto en alabanza de las Siete Estrellas, la Hoz de los Valar que Varda había colgado sobre el Norte como signo de la caída de Morgoth. Luego las fuerzas le faltaron y se desmoronó en la oscuridad.

Pero Lúthien oyó la voz que le había contestado y entonó entonces un canto de gran poder. Los lobos aullaron y la isla tembló.

-El Silmarillion (J.R.R. Tolkien)

Lo hice bastante mal, y el Consejo de Bardos no me admitió. La verdad es que estos días te exigen saber mucho. Volúmenes y volúmenes de poesías, cantos, música, cálculo de estaciones, historia; y toda clase de alfabetos que debes deletrear con los dedos, y señales secretas… a un hombre le es imposible meterse todo eso en la cabeza. 

-Fflewddur Fflam, El Libro de los Tres (Lloyd Alexander, 1964) Seguir leyendo Cuestión de Clase: El Bardo

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