Palabra de Gygax: Hospitalidad Mazmorrera

En el artículo que traduzco hoy, de la Dragon 292 (febrero 2002), Gygax abandona su papel de DM para contarnos una de las aventuras de su primer personaje, el guerrero Yrag. Este suceso probablemente tuviera lugar en el dungeon de Rob Kuntz, El Raja Key. ¿Lo más interesante de todo para mí? Las decisiones tomadas como jugador por el hombre que diseñó nada más ni nada menos que la Tumba de los Horrores. Leedlo y me decís.

Hospitalidad Mazmorrera, por Gary Gygax

Picar en lo Obvio

Afortunadamente, no todo mi tiempo de juego lo pasaba tras el lado del DM de la pantalla. A no mucho tardar tras poner mi campaña en marcha, varios de los jugadores de mi grupo crearon sus propias partidas. El primer personaje que creé como jugador fue Yrag, un guerrero que, junto con Terik y otros PJs, participó en muchas aventuras.

Debo usar como prefacio de este relato de una de las aventuras de Yrag una nota respecto a nuestro estilo de juego. Aunque desarrollamos las personalidades de nuestros personajes, la motivación principal para ir de aventuras era obtener riqueza, fama y, lo más importante, experiencia. Yrag no era ninguna excepción, y se aventuraba contínuamente en busca de tales fortunas.

La mayor parte de su actividad tuvo lugar en la campaña de Rob Kuntz, y mientras se aventuraba en los niveles superiores de las mazmorras de Rob, Yrag se topó con muchas cosas extrañas. Sin embargo, uno de los encuentros que más destacó fue un no-tan-simple banquete.

El principal desafío en la mazmorra de Rob era simplemente orientarse a través del laberinto de pasadizos y habitaciones y localizar las puertas secretas y cámaras ocultas. Había montones de encuentros peligrosos y ocultos como fosos, animales venenosos, trampas que disparaban flechas y lanzas, y monstruos diversos. Esto puede sonar ahora al menú estándar, pero entonces todo era nuevo y emocionante. Eso era especialmente cierto cuando Yrag iba sólo en sus exploraciones. Sin camaradas, incluso el osado guerrero tenía que estar preparado para salir huyendo al verse enfrentado con una criatura poderosa o muchos enemigos. Asi que fue con un cierto asombro que Yrag entró en una gran sala y vio a un tipo de aspecto jovial sentado ante una mesa.

“¡Ven! ¡Únete a mí!” -gritó el hombre.

La mesa que tenía en frente se combaba por el peso de las aves asadas, los muslos de carne, las jarras de vino, los picheles de cerveza, las tartas, los dulces y los pasteles… ¡un festín! Después de semejante descripción, poca elección tenía alguien del talante de Yrag salvo apresurarse hacia la mesa. Pero ay, apenas hubo logrado dar un par de pasos, el desventurado guerrero ya se estaba precipitando hacia el fondo de un foso oculto. Afortundamente, el daño fue escaso. Con pitones y martillo, el contrariado guerrero trepó hacia el exterior y vio que el traicionero comensal seguía ahí, comiendo y bebiendo con infatigable entusiasmo.

“Ten más cuidado, o te perderás el festín” -exclamó-. “¡Aún queda un montón para tí, así que venga!”

Podría culpar de la siguiente acción de Yrag a su baja puntuación de Inteligencia, pero en realidad fue mi decisión. Con una cierta cautela, el guerrero se acercó, encontró una silla y se sentó. Después de un dar un par de mordiscos a la comida, regados con la bebida, llegó el momento de hacer una tirada de salvación contra veneno por el guerrero engañado por partida doble. El alivio me recorrió de arriba a abajo cuando salió un 20, y la furia fue la siguiente emoción. Yrag desenfundó su espada y golpeó con ella al vil embaucador que se sentaba al otro lado. Con ese ataque el tipo ilusorio se desvaneció, revelando la mesa real y la comida putrefacta ante la atónita mirada del guerrero. Pensando en sacar algo de partido a ese desdichado encuentro, Yrag empezó una exploración de la zona inmediata. Había un hueco tras la mesa, y hacia dentro se fue. Ni qué decir tiene, había otra trampa esperando. Ahora ya malherido, Yrag siguió buscando, pero no encontró nada más. Afortunadamente, nada le encontró a él en el proceso.

Finalmente, más por frustración que por intención, el apaleado guerrero usó su espada para destrozar la mesa y la silla hasta convertirlas en astillas, pensando que así ningún otro aventurero seria engañado como lo había sido él. ¡Y quién lo iba a decir! Oculta en el interior de esa mesa había una piedra preciosa, la gema que permitía la creación de la ilusión. Embolsándose su premio, Yrag se apresuró a salir a la luz del mundo de arriba. A su debido tiempo vendió el objeto por una sustancial cantidad de oro, ya que tal cosa era inútil para él excepto por su valor, y por tanto fue ampliamente recompensado en experiencia por haber estado tan cerca de la muerte.

La moraleja de esta pequeña historia es la siguiente: no aprender de la experiencia es una insensatez, y te meterá en problemas. De vez en cuando, sin embargo, la perseverancia tiene sus recompensas.

Anuncios

6 pensamientos en “Palabra de Gygax: Hospitalidad Mazmorrera”

  1. Esto siempre ayuda a romper algunos mitos… Que las motivaciones fueran distintas a la de muchos aventureros de hoy en día no quiere decir que no dejara de ser… ¡Un juego de rol! Que cosas, ¿eh?

    ¡Gracias por traducir estos artículos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Efectivamente. Está claro que lo que se entendía por “rolear” en aquellos días no era exactamente lo mismo que la mayoría entiende hoy, pero eso no significa que no se hiciera. Ese debate, el de “inmersión” vs. “interpretación”, ha hecho correr ríos de tinta desde muuuucho, y dudo que alguna vez se llegue a zanjar, las posturas están demasiado enconadas.

      Me gusta

  2. Es curioso, el otro día jugando a Cthulhu también dos de mis jugadores comieron de una comida envenenada. Parece que hay viejos trucos que llevan toda la vida funcionando. Y sí, parece que Gygax estaba interpretando su personaje.

    Le gusta a 1 persona

    1. Yo también lo entiendo así. Quizá Gygax no se marcó un monólogo describiendo las emociones que embargaban a Yrag al ver aquel suculento banquete, ni contando que de niño pasó mucha hambre y por eso se le hacía imposible resistirse, pero tomó la decisión de hacer lo que él creía que el guerrero habría hecho, probablemente a sabiendas que no era lo más sensato del mundo. Y a eso, yo lo llamo rolear se mire por donde se mire.

      Me gusta

  3. Resulta curioso ver a Gygax en el papel de jugador. Respecto a las motivaciones de los pjs, creo que este hombre ha sido siempre un DJ que enfatiza más el aspecto lúdico del juego en lugar del rol. A medida que vas traduciendo artículos y por lo que se lee en internet, más se transluce.

    Le gusta a 1 persona

    1. Es verdad que Gygax siempre defendió que el aspecto lúdico era la parte más importante del juego, ya que, como siempre decía, es un juego al fin y al cabo. Por eso me resulta curioso que digas “enfatiza más el aspecto lúdico del juego en lugar del rol”, como si fueran cosas distintas. Entiendo que hablas de los aspectos interpretativos (¡corrígeme si me equivoco!), pero para mí rol es todo ello, tanto una cosa como la otra… Lo bueno de esta afición es que permite que, en sus partidas, cada cual mezcle esos ingredientes en la proporción que más le gusta. ¡Y eso es genial!

      Muchos argumentan, y creo que tienen bastante razón, que en los primeros días del hobby, rolear, el epíteto de juego “de rol”, no hacía referencia al hecho de interpretar al personaje de una manera teatral o dramática, sino al hecho de meterse en su piel, adoptar el papel de un personaje imaginario en un mundo fantástico, e intentar tomar decisiones desde su punto de vista. Es lo que llaman “inmersión” en lugar de interpretación en los debates a los que me refería en un comentario anterior. Ese viraje hacia lo teatral se produjo posteriormente, y de manera bastante imprevista para los propios creadores del juego: una vez soltado y entregado al público, el juego ya era una cosa viva e independiente que evolucionaba por sí misma.

      El propio Gygax manifiesta sus opiniones sobre ese viraje en uno de sus artículos de 1985, donde él mismo afirma que asumir un papel no es lo mismo que interpretar un papel, poniendo el ejemplo de que si bien los niños interpretan el papel de padres cuando juegan a papás y mamás, los adultos asumen ese papel a la hora de tratar con sus hijos y educarles. En ese artículo Gygax intenta compensar lo que él ve como un desequilibrio negativo hacia lo que llamabas rol, hacia la interpretación teatrera, en perjuicio de las partes lúdicas. Y llega a afirmar que “demasiado énfasis en esta dirección tiende a hacer que jugar una aventura se convierta más en una actividad infantil del tipo “y si hacemos que somos” y menos en un juego cargado de acción que implique toda clase de diversión, incluyendo la interpretación de un papel pero también muchos otros aspectos divertidos”.

      (De hecho, creo que voy a traducir ese artículo hoy en lugar de la entrada que tenía prevista, creo que el tema es interesante.)

      De todas maneras, y como es normal, las posiciones de Gygax variaron a lo largo de su vida y con la evolución del juego, y ese artículo debe leerse enmarcado en su momento dentro de la historia del rol. Sin embargo, Gygax mantuvo esa diferenciación entre interpretación e inmersión hasta el final. En su artículo del 2000 titulado “The Perfect Dungeon Master”, da una lista de lo que considera los aspectos esenciales de un juego de rol redondo, eligiendo las palabras deliberadamente: “representación y asunción de un personaje; confrontación y combate; economía y comercio; exploración y descubrimiento; relaciones personales y políticas; resolución de problemas y puzzles”. Es decir, la interpretación está en el primer lugar de su lista, pero elige las palabras con cuidado para no dar a entender que esa interpretación deba ser teatral, y también incluye en su lista las relaciones personales. Por tanto no se puede afirmar que para Gygax todas esas cosas no deban existir en un juego de rol, pero sí afirma que deben hacerlo junto a todos esos otros aspectos que muchos consideran más ludistas.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s