Fragged Empire (VI): El Leviatán Despierta

La Tripulación de la Tartarus

  • Murdo Morrison: Piloto corporativo y antiguo contrabandista
  • James T. Jinx: Bribón kaltorano, hombre para todo
  • Thanatos Verpila: Mercenario legionario sin demasiados escrúpulos
  • Kahta: Científica Nephilim, experta en ingeniería, medicina y biotecnología
  • Jagh: Asesino Nephilim de casta híbrida, dotado de potencial psiónico
  • Thillian Kryll: Francotirador corporativo, antiguo compañero de Thanatos

¡Kahta!

La luz se esparcía a traves de un decantador de cristal tallado sobre un suelo de baldosas blancas y negras. Estaba jugando con su muñeco favorito, OMNIMAX, un robot fabricado por la Corporación. ¡OMNIMAX derrotará a X’ion cuando regrese para la mayor batalla de todos los tiempos! ¡OMNIMAX explora las ruinas de la humanidad perdida y lucha contra los piratas por tesoros que pertenecen a un museo!

¡KAHTA!

Mamá entró, con su mano gris apartándole de la cara un mechón revoltoso de pelo verde.

¡KAHTA! ¡DESPIERTA!

Olía a lavanda…

Algo pegajoso le fue retirado del rostro. Todo estaba borroso a su alrededor, y el sonido de gritos y disparos empezó a llenarlo todo. La mancha borrosa que tenía delante se convirtió en Murdo, que le acababa de quitar de la cara un tentáculo que surgía del techo de la cámara. La Nephilim tardó unos segundos en poder analizar lo que estaba ocurriendo a su alrededor.

El lugar se había convertido en un campo de batalla. Un gran número de… cosas… estaban entrando en tromba a través de la puerta rota. Eran criaturas grandes, de más de dos metros de altura, y su anatomía y rasgos físicos denotaban un obvio diseño Nephilim. Pero aquellos seres eran primitivos y estaban mal formados, como si hubieran sido liberados a medio hacer. Sus extremidades estaban rematadas por garras afiladas como navajas, pero algunos de ellos vomitaban una especie de limo gris que Kahta, a pesar de su confusión, pudo identificar sin problemas: un conglomerado de nanitos biológicos diseñados para disolver el tejido orgánico.

Skinny la estaba defendiendo con la lealtad impresa en su código genético, luchando contra una de esas cosas que había entrado por el fondo de la sala, a través de unas válvulas de ventilación, apoyado desde el aire por el dron de Murdo. A juzgar por las bestias muertas en el suelo, llevaban rato haciéndolo. En la entrada, Kryll se había apostado tras un pliegue de la pared orgánica y seguía abriendo fuego contra toda criatura que aparecía a la vista, mientras que Thanatos se había plantado cerca de la entrada soltando una contínua lluvia de disparos de su fusil de asalto. Jinx se movía de un lado a otro, soltando disparos de oportunidad y cubriendo a unos o a otros según dictaba el flujo del combate.

No hacía falta el ojo médico de Kahta para ver que Thanatos estaba herido de gravedad. Estaba caído sobre una de sus rodillas, y a sus pies se podía ver un gran charco de sangre que manaba de entre las rendijas de su blindaje. Un gran número de los monstruos Nephilim yacían muertos frente a él. En ese momento, un sonoro click-click-click salido de su “Grapadora” indicó que se le había agotado la munición. Por fortuna, un disparo bien colocado de Kryll eliminó a la criatura que se abalanzaba sobre él, y después de eso, se hizo el silencio.

[Thanatos se había puesto a cubrir la entrada a lo Rambo, disparando ráfagas sin ninguna cobertura, y el sistema de combate nos volvió a demostrar lo chungo que es quedarse al descubierto en un tiroteo. Acabó vaciando el cargador mientras se desangraba poco a poco… La forma de manejar a los enemigos de este juego me está convenciendo bastante, siendo similar a lo que hacen juegos como Savage Worlds: hay diversas categorías de enemigos, algunos son masillas que caen de un disparo si atraviesas su blindaje, pero siempre aparecen y atacan en grupo, mientras que otros funcionan con reglas más parecidas a los PJs y son más resistentes y peligrosos, y otros están diseñados como poderosas Nemesis. El combate, que enfrentó a 11 enemigos contra un grupo de 4 PJs (Kahta estaba en trance), se movió deprisa a pesar de las reglas muy tácticas, y fue muy intenso y divertido. Los personajes estaban atrapados en una habitación, con la puerta rota por haberla forzado, y una oleada de criaturas avanzaba hacia ellos, mientras que otras empezaron a colarse dentro, a sus espaldas, por una suerte de conductos de ventilación. 

El sistema de daños en combate también me gusta. Hay que ablandar a los enemigos más duros antes de poder hacerles impactos críticos, que son los que te matan, a no ser que puedas colocar bien el disparo sacando un crítico en los dados. El daño crítico reduce una de las seis características al azar, y todas ellas tienen su importancia en combate, así que es posible que una herida seria reduzca el movimiento del personaje, le aturda o le haga perder reflejos. Si alguna característica llega a negativo, el personaje empieza a desangrarse y morirá tarde o temprano a no ser que reciba cuidados médicos. Esto hace que un disparo afortunado (o un tiro apuntado) tenga posibilidades de derribar hasta al enemigo más duro de un solo ataque, pero lo mismo ocurre con los PJs. Por tanto, una buena cobertura es crucial, y saber cuando agachar la cabeza y cuando asomarse a disparar es indispensable.]

Acabándose de despejar la cabeza de los extraños recuerdos que aún llenaban su mente, Kahta corrió junto a Thanatos, empezando a sacar material de primeros auxilios del botiquín de su traje técnico. Si no ponía rápidamente remedio a sus heridas, moriría desangrado. No llevaban mucho tiempo juntos, pero ya había comprobado que, de todos sus compañeros, el Legionario era quien más trabajo le daba con diferencia. Mucho valor y poco cerebro, una combinación explosiva. Mientras, Murdo envió a su dron al exterior de la cámara para reconocer el terreno. No había más bestias en el exterior, pero del pasillo se escuchaban sonidos, y a lo lejos se oía muy tenuemente el sonido de disparos. Algo había cambiado en la nave. El coloso dormido estaba despertando de su sopor. Tenían que ponerse en marcha antes de que más de esas cosas aparecieran de nuevo.

Tras parchear a Thanatos y restañar lo peor de sus heridas, el grupo se puso de nuevo en movimiento. Optando por alejarse del ruido del combate, examinaron las dos salidas más que tenía aquella sección de la nave. Una de ellas resultó algo parecido a una estancia de almacenamiento. De no estar donde estaban, habrían podido pensar que aquello era algún tipo de cámara de distribución para el Servicio de Reparto Solar de la Corporación. Tubos transparentes, ahora vacíos, serpenteaban por el techo y terminaban en varios contenedores bulbosos. Parecía que todo el proceso antaño había estado automatizado. Lo que separaba, distribuía y almacenaba, era difícil de decir. Sin ver nada de valor ni utilidad en ella, y sin desear emplear mucho tiempo analizando el contenido de la sala para averiguar su función exacta, se desplazaron a través de una abertura abierta en el “vestíbulo” principal hasta una nueva y cavernosa estancia.

Como si se tratara de un disco duro orgánico, aquella sala contenía hilera tras hilera de lo que ellos hubieran llamado servidores – si se conformaran según una forma rectángular en lugar de adoptar unas formas orgánicas que recordaban vagamente a árboles. Pero en vez de eso, crecían hasta el techo, como si fueran estalactitas y estalagmitas encontrándose, soportando un techo formado por un laberinto de cables parecidos a ganglios. Los más breves y tenues flashes de luz se agitaban en el interior de las columnas y los cables – lanzando un breve destello, y después desapareciendo. Aquel hallazgo le resultó fascinante a Kahta: habían encontrado la “memoria” de la nave. No había ningún tipo de interfaz visible, pero la Nephilim creía que podría improvisar uno si la dejaban trabajar un rato. Necesitaría “pelar” algo de tejido epitelial de uno de los “servidores” y conectar las celulas cerebrales en su interior a un “usuario” mediante electrodos y una rejilla neural como la que muchos hackers usaban para conectarse a los terminales con mayor eficiencia. Tenía el material necesario para hacerlo, pero el tiempo era un factor.

Tras discutirlo, el grupo llegó a la conclusión que en la memoria de la nave viviente no sólo podía haber datos valiosos desde un punto de vista histórico, sino que quizá podían encontrar algo que les ayudara en la misión para la que les habían liberado. Aquella nave había visto mucho en sus más de cien años de vida… ¿quién sabía de qué había sido testigo? Por tanto, mientras Kahta se ponía manos a la obra, y Thanatos y Kryll cubrían la entrada ante posibles nuevos ataques, la discusión se centró en cual de ellos intentaría acceder a esos recuerdos. Kahta comentó que, teóricamente, bucear en los recuerdos no debería ser muy distinto a lo que hacen los kaltoranos cuando indagan en su memoria racial. Sin pensárselo dos veces, y a pesar de su aversión hacia todo lo Nephilim, Jinx se colocó los electrodos en las sienes y…

…estaba en una batalla espacial… a su alrededor decenas de naves enemigas le dañaban el casco mientras ella soltaba andanadas de disparos cargados de munición viviente… era la única de sus hermanas que quedaba en la zona… la gran puerta circular estaba desconectada… era el momento de marcharse… el capitán había dado una orden…

…mucho antes de eso… un mundo verde… visto desde el espacio… en una órbita geosincrónica se hallaba una gran baliza, mandando su señal al vacío… 

…mucho antes de eso… una larga travesía… desde su lugar de nacimiento…

…mucho antes de eso… …y mucho antes de eso… … y mucho antes de eso…

Jinx se quitó de repente los electrodos de la cabeza. Sabía reconocer perfectamente cuando se estaba perdiendo en los recuerdos de otro. Pero la memoria de ninguno de sus ancestros había sido semejante pozo insondable. Cualquiera de sus compañeros se habría perdido irremediablemente en sus profundidades. Incluso él había necesitado toda su determinación para no acabar como un cascarón vacío.

Esta nave estuvo en la Puerta de Gabriel -dijo, entre jadeos-. Hubo una gran batalla a su alrededor. Y sabe donde está una de las balizas que estamos buscando.

Ilustración de Daryl Mandryk (@coolvibe.com)

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4 pensamientos en “Fragged Empire (VI): El Leviatán Despierta”

  1. Sublime. En la tónica de siempre. Esta forma de intercalar explicación off-rol en la narración me agrada mucho, y ayuda a dar el salto entre las reglas y la partida.

    Con ganas de más, caballero. A ver si ahorro un poco para hacerme con el básico de Holocubierta.

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    1. ¡Gracias! Hay cosas que creo que merece la pena traducir de narración a juego: explicación de las reglas, reacciones o comentarios de los jugadores o cómo se vivió determinada escena en mesa, y entonces es cuando hago esos incisos masteriles. ¡Me alegra saber que resultan interesantes también!

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  2. Muy interesante, pero confieso haberme quedado con ganas de más en la interacción de la nave con Kahta. Pensé que de alguna manera la mente de la Nephilim entraría en contacto con el Leviatán y habría más conversación. Aún así, ha estado bien. Y mientras espero a la siguiente entrada, leeré el físico de Hexplora! que me llegó el viernes pasado.

    Le gusta a 1 persona

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