Crónica de una Iniciación al Rol (IV)

Con esta macro-entrada llegamos al final de la narración sobre las primeras aventuras roleras de uno de mis grupos de alumnos. La anterior sesión terminó con el intrépido grupo de jóvenes héroes enfrentados a un río de aguas rápidas, que debían cruzar para llegar al túmulo del malvado Rey Astado y así librar a su pueblo natal de su oscuro influjo. Acosados por una horda de arañas enormes, sabían que no podían perder tiempo buscando una manera de cruzar. Xavi, el joven hechicero de helados poderes, decidió que intentaría congelar las aguas del río con uno de sus conjuros. [El jugador me preguntó si era posible, y (pasando totalmente de la descripción de los efectos del conjuro, que en realidad era un simple Manos Ardientes tuneado a hielo), le dije que por supuesto podía intentarlo. Pero no era fácil, improvisé: para lograrlo, debía hacer 10 o más puntos de daño. El conjuro hacía 2d6, pero le dije que podía intentar potenciarlo si quería, ganando 1d6 extra por cada 4 puntos de penalización que aceptara en la tirada de lanzamiento. Después de consensuarlo con el grupo, decidió añadir un sólo d6 y jugársela con un -4. El conjuro le salió bien, y la tirada de daño fue un 10 justo, con lo que su intento tuvo éxito.] Seguir leyendo Crónica de una Iniciación al Rol (IV)