Fragged Empire: Prólogo de Campaña

Saludos a todos y bienvenidos a esta primera entrada de 2017. Siempre que escribo ese número me hace sentir que estamos viviendo en el futuro… ¡Qué poquito queda para ese 2020 que muchos asociamos ineludiblemente a la palabra cyberpunk! El pasado día 8 de enero se cumplía la fecha fictícia de creación de Roy Batty, el inolvidable replicante interpretado por Rutger Hauer en la mítica Blade Runner. Y mientras pensaba en temas para esta primera entrada del año, todo eso me hizo caer en la cuenta de que, a pesar de su título, he hablado muy poquito de ciencia ficción en este blog. Hace unos meses publiqué una extensa reseña de Fragged Empire, un juego de rol de ambientación espacial que llevo un tiempo dirigiendo y disfrutando, pero aparte de eso, las Crónicas de Alasia han dejado poco margen para desvíos. Así que para subsanar esa carencia, y también para cambiar un poco de aires después de tanta fantasía medieval, hoy comparto con vosotros el documento que a modo de prólogo envié a los jugadores de mi campaña de Fragged Empire. Este texto fue escrito una vez los jugadores se hubieron creado a sus personajes y conocían su situación inicial, y sirvió para establecer un poco el tono y la premisa.

Fragged Empire tiene lugar en las ruinas de un gran imperio galáctico, creado por los Arcontes, una raza diseñada genéticamente por la extinta humanidad a modo de herederos y sucesores. Los Arcontes, a su vez, crearon a multitud de especies y extendieron su dominio por el espacio, hasta que X’ion, el mayor de sus  logros, se volvió contra ellos. Aquella guerra catastrófica acabó con el imperio y dejó a multitud de razas sobreviviendo aisladas en sus ruinas. 100 años tras el apocalipsis, el sistema Haven ve cómo cuatro razas muy dispares se ven obligadas a interactuar y cooperar para resurgir de las cenizas y emerger de nuevo al espacio. La Corporación ha tomado posesión de la mayoría de las antiguas ruinas e instalaciones anteriores a la guerra, y ha instaurado una sociedad basada en el consumismo y un capitalismo desbocado. Los Kaltoranos, antiguos dueños de Haven, malviven como pueden en colonias mineras o ciudades sumergidas, con sus mundos natales convertidos en yermos radioactivos. La Legión, creada con el único propósito de combatir en la Gran Guerra, ahora busca un nuevo propósito para su existencia. Y los Nephilim, el antiguo enemigo, fueron abandonados inmisericordemente por su creador y dejados a su destino. Las ruinas de un imperio siguen ahí fuera, olvidadas en sectores ahora inexplorados, y quien sabe qué secretos y misterios se ocultan entre las estrellas.

Sala de Juntas 

Centro Corporativo de Gestión y Reasignación “UBIK”

Órbita Geoestacionaria sobre Alabaster

Sistema Haven, Sector Habrixis

El tono de la mujer fue profesionalmente neutro, a pesar de las malas noticias que estaba comunicando.

-Hemos perdido el contacto. Con las seis, una a una.

Al otro lado de la mesa de reuniones se hizo un largo silencio. Por deseo expreso de su especial invitado, la sala estaba en penumbras. Se escuchó el siseo de un encendedor laser, que dió paso al resplandor anaranjado en la punta de un grueso cigarro, y una voluta de humo maloliente salió expulsada de la boca del Director Ejecutivo.

-¿Tenemos plan B?

-Por eso estamos aquí.

-Sigo sin tenerlo claro. Estamos hablando de convictos. Criminales.

-Recuérdelo, señor Director. No hay crímenes en la Corporación, sólo infracciones de la Regulación.

La criatura que se sentaba junto al Director no rompió su silencio, pero manifestó su desagrado con un largo siseo y un chasquido de mandíbulas.

-No somos tan distintos, vosotros y nosotros -respondió el Director a eso-. Ambos queremos lo mismo. Proceda, señorita Weston.

-Los cinco individuos seleccionados han infringido la Regulación de forma espectacular. Sus actos han causado graves pérdidas a la compañía. Una vida entera en las minas de Gehenna no sería suficiente para pagar las sanciones que pesan sobre ellos. No están en condiciones de rechazar la oferta.

-Sigo sin verlo claro, Weston. Son la escoria de la sociedad… de varias sociedades – añadió el Director, mirando de reojo a la criatura-. ¿Pretende darles armas… y una nave espacial?

-Les vamos a dar lo que más ansían. Libertad. Y a cambio, servirán a nuestros intereses mucho más productivamente de lo que podrían serlo tras una corta, desagradable y brutal vida en Gehenna. Todas las partes implicadas salen ganando.

-¿Porqué no profesionales? Tenemos a la Legión. Y… al pueblo de Khraxz.

-Aún no… -siseó la criatura por primera vez, hablando con dificultad el idioma Corporativo.

-Los Nephilim estarán con nosotros cuando vean lo que hemos encontrado, señor Khraxz -dijo la mujer-. Se lo aseguro. Pero respondiendo a su pregunta, señor Director: la Legión está admirablemente dotada para el combate y las empresas de tipo militar. Son organizados, eficientes, disciplinados y leales. Pero esta operación requiere otro tipo de talentos, y una mayor… flexibilidad.

El Director sacudió la ceniza de su puro en el reciclador automático de la mesa.

-Hábleme de ellos.

Weston no sonrió, era demasiado profesional para hacerlo, pero en ese mismo instante supo que había ganado. Pulso una tecla en su panel de datos portátil y el generador de hologramas del techo empezó a proyectar su haz azulado sobre el centro de la mesa de juntas. Buscó los datos del primer candidato en la Corriente de Datos y materializó su imagen: un Corp varón de rostro curtido, mandíbula cuadrada y cabello negro. Las marcas doradas de los Vargarti, normalmente invisibles bajo el pelo, llegaban hasta su cara, insinuandose levemente en el lado izquierdo.

-Murdo Morrison. Capitán de la nave mercante “Horizonte”. Antiguo capitán, en realidad. Alumno destacado de la Academia de Navegación de Alabaster 2. Sancionado por contrabando, falsificación de salvoconductos y sobornos a oficiales Corporativos. Lamentablemente para él, ignoraba el valor de la mercancía con la que fue atrapado. Sus bisnietos seguirán heredando su deuda con nosotros. Su perfil psicológico dice que, por extraño que resulte, prefiere surcar el espacio a la debida acumulación de riqueza, aunque está claro que hasta ahora no se le ha dado mal compaginar ambas cosas.

Ante el gesto del Director, Weston pasó al siguiente, sabiendo que la protesta de aquel sería inmediata.

-¿Un Kaltorano? ¿Me toma el pelo?

El pequeño holograma mostraba en efecto a un hombre de aquella especie, con su cabello desgreñado y sus dos pares de orejas puntiagudas. Incluso a aquel tamaño, las manchas de grasa en las manos y la cara eran fielmente reproducidas. Llevaba una pistola de aspecto rudimentario al cinto e iba enfundado en una armadura de combate ligera pero fuertemente modificada.

-James T. Jinx. Como tantos de los suyos, es un simple carroñero. Se dedica a todo tipo de chanchullos más o menos sucios. Fue atrapado mediando en una transacción ilegal. Armamento clandestino, destinado a muy malas manos. El señor Jinx se había metido en un lío más gordo de lo que incluso ahora imagina. Le hemos hecho un gran favor encerrándole aquí en espera de su reubicación, pero cualquier día va a haber un “accidente”.

-¿Y para qué necesitamos a este tipo? ¿Cuales son sus… talentos?

-Ninguno, señor Director. No tiene ninguna educación profesional, que sepamos. Es de los que apelan a “la escuela de la vida”. Pero sabe moverse, y su historial demuestra que ha hecho prácticamente de todo desde que salió de las lunas de Mishpacha. Nos interesa tenerle a bordo.

El Director gruñó, peró indicó a Weston que prosiguiera agitando el cigarro. La imagen de un inmenso Legionario sustituyó a la del Kaltorano. Iba envuelto en una armadura ligera salpicada de agujeros de bala y quemaduras de rayos de partículas, y adherido magnéticamente a la espalda llevaba un rifle iónico de asalto.

-Thanatos Verpila. Un mercenario. Según su historial, no es demasiado selectivo en cuanto a patrones, y parece disfrutar más con la destrucción masiva que con la paga, aunque tampoco le hace ascos a ésta. Aparentemente, su falta de escrúpulos es inversamente proporcional al volúmen de sus músculos. Sin embargo, fue atrapado cuando fue el único miembro de su unidad que se negó a retirarse y a incumplir el contrato para el que les habían pagado. Mientras le señalen a quien disparar, cumplirá con su parte sin problemas.

A pesar de su aire profesional, Claire Weston no pudo evitar contener el aliento antes de pasar a la siguiente candidata. El holograma produjo la imagen de una mujer delgada de piel verde, cabello oscuro entre negro y verdoso y ojos anaranjados, vestida en un traje técnico blindado. A pesar de su mirada inteligente y su rostro atractivo, Weston sabía perfectamente lo que era en realidad. Khraxz también.

-¿Tienen… a miembros de mi pueblo… encerradossss aquí? -gruñó, dejando ver una segunda hilera de dientes afilados dentro de su boca grotescamente grande.

-Es parte del Pacto Comercial entre nuestras razas, Khraxz, y lo sabes bien – respondió el Director en un tono hastiado-. Todos los Nephilim encerrados aquí han atentado contra los intereses de la Corporación, y están sometidos a sus leyes. Como todos nuestros invitados, están aquí provisionalmente, hasta que sean reubicados para una gestión más eficiente del pago de su sanción.

-¿Quién… esss… ella? -se limitó a preguntar la criatura.

-Kahta, una emisaria, como podeis ver. No sabemos en qué nido fue creada, ni por quién. Fue diseñada con una amplia variedad de conocimientos científicos. Es experta en medicina, biología, ingenieria genética, arquitectura informática, mecánica avanzada… creada para ser todo un cerebro. Al parecer, se le olvidaron inculcarle el sentido de la ética. Sus experimentos ilegales han sido… muy contraproducentes para nuestro conglomerado. Sus dotes como embajadora, sin embargo, dejan mucho que desear. Seguimos investigando su origen.

El click del computador de mano de Weston dio paso al último de los candidatos, un Nephilim también. Pero este solo conservaba del genotipo humanoide la forma básica. Aunque no era tan enorme y corpulento como el Legionario, era más alto que cualquier Corporativo o Kaltorano, de físico demacrado y piel blancuzca y muy levemente translúcida. Su característica más llamativa, sin embargo, era la total ausencia de rasgos en su rostro inhumano: no había ojos ni ningún otro tipo de órgano visual en aquel óvalo ligeramente reptiliano enmarcado por un lacio pelo negro de aspecto viscoso. En la mano aferraba un arma parecida a una espada.

Híbrido… -dijo el Nephilim-.

-Jagh. Simple y llanamente, un asesino. No sabemos si mata a sueldo o por placer. No sabemos si trabaja para alguien o va por su cuenta. Fue capturado en Kadash: su peculiar elección de objetivos nos estaba dejando un boquete en el bolsillo del tamaño de un cazabombardero.

-¿Y para qué necesitamos a esta… cosa? -dijo el Director, incapaz de evitar las muestras de asco a pesar del riesgo de ofender a su invitado-.

-Para nada. O eso creíamos hasta que hicimos un descubrimiento de última hora. Los escaneres a los que sometemos a todos nuestros… clientes… nos dieron una sorpresa: el Nephilim ha dado muestras de potencial psiónico latente.

-¡Imposssible! -estalló Khraxz-. ¡Lasss essstirpesss de lassss que proccceeede no fueron creadasss para ello!

-Y sin embargo, así es. Los individuos con potencial psiónico son extremadamente escasos, señor Director. Y sabe que las pocas teorías que se han formulado al respecto vinculan ese potencial con el uso de las Líneas Ley. Eso hace que el sujeto Jagh sea de un valor inconmensurable para nuestro hallazgo…

Desde su silla, el Director Ejecutivo desconectó el proyector de hologramas, devolviendo la penumbra a la habitación. Tan sólo el brillo de neon de la pantalla de Weston iluminaba las facciones de la mujer y se reflejaba en el humo flotando en el ambiente.

-Ellos son nuestra mejor oportunidad, señor.

El hombre apagó su puro y preguntó:

-¿Y si se niegan?

-Estamos seleccionando a más candidatos. Estos cinco son los mejores que tenemos, pero hay otros que aceptarían sin dudarlo. Si se niegan, pueden ser sustituidos.

-Usted también, señorita Weston. Haría bien en recordarlo.

-Les vamos a ofrecer el trato de sus vidas. Cumplirán con su cometido.

-Eso espero, Claire. Por su bien… y por el tuyo.

Los ojos de la criatura Khraxz refulgeron en la oscuridad, como dos estrellas moribundas en el espacio profundo.

-Muessstrenme ssssu hallazzzzgo…

 

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9 comentarios en “Fragged Empire: Prólogo de Campaña”

    1. ¡Gracias! Creo que la premisa de una campaña es muy importante para un buen despegue de la misma, y desde el principio esta la intenté plantear muy cinematográficamente, como si fuera una peli o una serie de ciencia ficción. La idea era crear un ambiente sandbox en el que los PJs tuvieran libertad para hacer y deshacer, pero bajo unas condiciones y con una misión a largo plazo… ¡Ya os iré contando como les va!

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  1. Esta entrada era totalmente inesperada, pero ha sido una grata sorpresa. Es un juego del que aún tengo que leer el manual en su totalidad, pero devoré tantas páginas de trasfondo como pude.

    Tengo curiosidad sobre cómo has interpretado tú a los Nephilim. Desde mi punto de vista como psicólogo, los veo como ejemplos de una sociedad psicopática, en el sentido clínico del término: seres que no empatizan con ninguna otra criatura. Al igual que los auténticos sociópatas (un sinónimo hollywoodense), se integran bien en la sociedad de la Corporación. Aunque algunos puedan parecer fríos (y lo son en realidad), un auténtico psicópata es encantador, sociable y manipulador, algo a lo que creo se ajustan los Emisarios, mientras que sus hermanos de apariencia brutal serían la versión bestial y descarnada, sin pretensiones de humanidad alguna.

    Por mi parte, creo que en su totalidad, los Nephilim simplemente están tendiendo algún tipo de trampa a la Corporación. Aún queda por ver en la “metatrama” la razón, pero yo creo que a largo plazo, traicionarán a los Vargati. Mi sospecha es que o bien están aprendiendo tanto como pueden de la tecnología y psicología de sus enemigos como les es posible, o pretenden hacer algún tipo de “selección natural” con ellos e incorporar sus genes a su propias cepas como especie.

    Por lo demás, ansioso por ver más entrada de esta nueva serie, cuando lo juguéis en mesa, así como tus opiniones sobre este título en acción.

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    1. A mí también me fascinó este juego en primer lugar por su trasfondo. Me llamó poderosamente la atención, y además deja el terreno muy abonado para que cada master lleve las cosas en la dirección que más le interese. En ese sentido, no puedo desvelar mucho sobre mi visión particular de los Nephilim, ya que los jugadores leen este blog y no quiero destriparles nada de lo que pueda pasar en el futuro. Pero me encanta que haya la libertad para poder llevar esa raza en la dirección que sugieres, por ejemplo. Yo la verdad es que si fuera un habitante del sistema Haven, tampoco me fiaría un pelo de esos seres que hasta hace nada nos estaban arrasando y que no parecen tener más código moral que un darwinismo social galopante… la definición de sociópatas creo que va al pelo. Pero claro, cuando aportan buena parte de la tecnología necesaria para salir del barro, a ver qué hacemos. Tengo previsto ir relatando los avances que hemos hecho en la campaña, y como hice en Alasia, ya de paso iré dando mis opiniones masteriles sobre el sistema.

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  2. Esta entrada era totalmente inesperada, pero ha sido una grata sorpresa. Es un juego del que aún tengo que leer el manual en su totalidad, pero devoré tantas páginas de trasfondo como pude.

    Tengo curiosidad sobre cómo has interpretado tú a los Nephilim. Desde mi punto de vista como psicólogo, los veo como ejemplos de una sociedad psicopática, en el sentido clínico del término: seres que no empatizan con ninguna otra criatura. Al igual que los auténticos sociópatas (un sinónimo hollywoodense), se integran bien en la sociedad de la Corporación. Aunque algunos puedan parecer fríos (y lo son en realidad), un auténtico psicópata es encantador, sociable y manipulador, algo a lo que creo se ajustan los Emisarios, mientras que sus hermanos de apariencia brutal serían la versión bestial y descarnada, sin pretensiones de humanidad alguna.

    Por mi parte, creo que en su totalidad, los Nephilim simplemente están tendiendo algún tipo de trampa a la Corporación. Aún queda por ver en la “metatrama” la razón, pero yo creo que a largo plazo, traicionarán a los Vargati. Mi sospecha es que o bien están aprendiendo tanto como pueden de la tecnología y psicología de sus enemigos como les es posible, o pretenden hacer algún tipo de “selección natural” con ellos e incorporar sus genes a su propias cepas como especie.

    Por lo demás, ansioso por ver más entrada de esta nueva serie, cuando lo juguéis en mesa, así como tus opiniones sobre este título en acción.

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    1. ¡Hola Oscar! La campaña está en aún muy en fase de desarrollo, y es una mezcla de material propio y de aventuras publicadas por Design Ministries. La aventura que estoy relatando en estos momentos se titula “Let Sleeping Gods Lie”, y la puedes encontrar en su página web o en la de Modiphius. Los chicos de Holocubierta han comentado que tienen intención de sacar toda la linea de Fragged Empire, así que si no te corre prisa, probablemente la podrás encontrar dentro de un tiempo en castellano.

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